sábado 15 de noviembre de 2008

Fotogramas IV - Un Hombre


Cristo en la cruz - Goya

Era un tipo alto, delgado y de aspecto maduro que vagaba sin rumbo aparente. Su presencia no armonizaba en el conjunto festivo que rodeaba la plaza, parejas enamoradas, niños sonrientes y excitados, vendedores callejeros y artistas construyendo su tinglado. Impasible, su mirada se detenía en los gestos sombríos, en los diálogos inescrutables, en las carcajadas amplificadas por el eco de una alegría desmedida y sin sustancia. Merodeaba concentrándose en los vínculos invisibles que revelan una realidad oculta y ajena a la indolencia colectiva para enfrentarse desarmado a sus pérfidos designios, hurgaba en los umbrales de las consciencias anestesiadas que ignoran el transcurso del tiempo y la sentencia que mutila su improbable porvenir. Un vagabundo - en principio sospechoso – que se cuela en las fisuras de un paisaje amurallado.

Cuando se oyó la explosión del disparo lo vi caer lentamente sobre el asfalto mientras su rostro acusaba en un gesto ambiguo e inconfundible el dolor y la satisfacción de postergar una infamia. Su cuerpo inerme acuciado por un sol abrazador se extendía sujetando en un extremo la mochila con los explosivos. Solo, en esa soledad que exhibe sin pudores la ignominia de una humanidad claudicante y fugitiva que se dispersa sin mirar atrás para ver el rostro oscuro de la muerte, maldice exhalando por última vez hasta perderse definitivamente en el tiempo infinito que tenía prometido.

Mañana lo cobijaremos presumiendo su heroísmo y elevaremos como un estandarte la fragilidad de su imagen esculpida en la piedra mientras unimos retazos de oraciones dispersas y olvidadas para honrar su muerte. Mañana buscaremos entre los escombros - para vestirnos de luto - las máscaras del hombre. Mañana.

9 comentarios:

Lugareño dijo...

¡Dios mío, qué preciosidad, a pesar de lo triste y dramático del contenido! ¡Sublime! Invita a sonreir y a llorar al mismo tiempo, a reflexionar y a soñar, a maldecir y a alabar. Me ha gustado muchísimo. Eres una magnífica escritora. Gracias.

Y un cordial saludo.
Desde mi "lugar" de la Huerta.

Ilusoluis dijo...

Sí que lo es, Lugareño. Nadie como Idea es capaz de transmitir esos sentimientos tan reacios a dejarse ver.
Ya verás cómo te enganchará su arte.

Nuncio Tamallangos dijo...

Querida Idea,

Últimamente, dejo pocas señales de mis visitas (que no quiere decir que no las haga), pero hoy no puedo evitar decirle que me encanta su capacidad para describir los "instantes". Otro texto excelente.

Un abrazo.

Antonio Tello dijo...

La inconciencia, la estupidez, el ¿heroísmo?, la incapacidad del ser humano para ser feliz. Excelente, Idea.

Luc dijo...

Creo que sólo usted puede hacer de un único calificativo un exquisito texto.

Beso

LA GORDA dijo...

idea:
gracias por acompañarme durante este primer añito de vida
www.diariolagorda.blogspot.com
no hay nada que perder.

Morgenrot dijo...

Idea , dice :

" Sin suatancia...
realidad oculta...
desarmado a sus pérfidos designios...
consciencias anestesiadas...
Su cuerpo inerme...
humanidad claudicante...
las máscaras del hombre,...
mañana... "

Es el cómo describir el calvario de ser , entre la futilidad humana y apresado a un destino aceptado.

No sé si es peor la muerte tolerada que una mirada a la realidad.

Reseña magnífica en un post que te pone el pies en la tierra y la mirada en el cielo.

Enhorabuena por tu escrito, gracias por el presente que nos haces compartir, por penetrar en el dolor de vivir, sin un suspiro, sin un suspiro.

Saludos con el destino incierto y con las máscaras desechas.

Darth Tater dijo...

Mañana... mañana... Qué linda historia Idea, qué persona tan talentosa y tan sensible eres. Me ha gustado tu historia, me parece esperanzadora.

Un beso,

cacho de pan dijo...

un torrente de paabras, como siempre.
Como siempre también, hiladas con sabiduría.