
Es tarde otra vez y la noche amenaza con su sentencia de muerte. Montevideo se viste de fiesta y yo no puedo evitar la nostalgia, o no encuentro la forma de hacerlo. Hoy además me asaltaron, quizás por eso estoy aún más vulnerable. No puedo ignorar los recuerdos, no tengo documentos que afirmen que soy yo, no tengo las llaves de mi casa para encerrarme, tengo una mano lastimada y sin embargo vuelvo a escribirte porque al hacerlo alcanzo a verte a pesar de la distancia. Puedo - siempre he podido - resignarme, estar, hacer, pensar, construir mundos paralelos y vivir la vida como si fuera mía, pero a veces, en momentos como éste, me gustaría tanto como me hace falta - ya no, estar contigo - sino que tú estuvieras a mi lado. Tal vez mañana cuando amanezca, la noche habrá enterrado la nostalgia junto al anhelo imposible de encontrarte, allí donde no estás, y todo lo demás volverá en paz a su lugar.



7 comentarios:
Todos los dias pasan. Para bien o para mal.
Me parece que, asi se pudiera, no sirve ignorar los recuerdos. Mas bien tenemos que aprender a convivir con ellos, de forma en que se amolden a la vida sin pesarnos.
Espero que estes bien, te mando un abrazo fuerte.
Que post triste, no baje los brazos (aunque le duela uno). Ud. que siempre es tan optimista para con los demás aplíquese un poco de esa medicina que nos da tan seguido. Quiérase, no sabe lo fácil que es quererla.
Un beso
a veces lo literario tiende trampas de palabras y nos deja pensando si lo leído es metáfora o realidad. Cualquier cosa sea, te deseo lo mejor y te pido un cuidado cariñoso para con vos misma. Un abrazo. Espero noticias, buenas a ser posible.
Se llevaron los papeles ¿y que?
Para ellos, pero lo tuyo, tus sentimientos, las ganas de sentir, de abrazar al amor, eso, eso no te lo robaron.
Celebra pues que sientes, que amas, que te sienten, que te aman, ¡que se te quiere un montón¡
¡Arriba mi urugüallita¡
Y que te dejen vivir, recuerda el mantra que nos alivia en los malos momentos, recítalo en los malos momentos y a grito pelado:
¡ QUE NO NOS TOQUEN LOS GÜEVOS¡
Un besazo y te me mejoras.
Quiero agradecer y pedir disculpas al mismo tiempo. A veces, sin quererlo, la realidad se cuela en nuestro relato y los ojos que siempre nos leen con cariño notan la diferencia. Es cierto que me asaltaron, pero también es cierto que estoy bien a pesar de mi mano que ha quedado un poco chueca por el forcejeo. Mañana (porque hoy es feriado en estas tierras) tendré que cambiar las cerraduras, tramitar mis documentos y dejar que el tiempo restituya cada dolor a su lugar. Nada serio o de veras importante como dije porque los dolores o las tristezas son “verdadesparciales” al decir de Carolina, y poder sentirlos es una de las maravillas de estar vivo.
Recuerdo haber dejado un comentario en la mañana. No sé qué se hizo. Esa diferencia tan sutil y a la vez profunda entre estar con alguien y que alguien esté a nuestro lado es el centro de este hermoso texto.
La melancolía, como la soledad, es pasajera...
Un abrazo : )
Faire contre mauvaise fortune bon coer... ¡Paciencia y pan criollo!
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